Alejandra Gómez Pedraza

martes, 8 de enero de 2013

Poemas clásicos para jóvenes



Libro:
Éste material es una magnífica compilación de poemas, cada uno diferente entre sí. Los compiladores nos muestran el contraste de sentimientos; puesto que involucran dos bellos sentimientos y un triste acontecimiento: así es; el amor, la esperanza  y la muerte. Es así como obras de Rubén Darío, Julio Flores, Antonio Plaza y Manuel Flores nos impactan a los amantes de sus obras.



Y PENSAR QUE PUDIMOS

Y pensar que extraviamos
la senda milagrosa
en que se hubiera abierto
nuestra ilusión, como perenne rosa…

Y pensar que pudimos
enlazar nuestras manos
y apurar en un beso
la comunión de fértiles veranos…

y pensar que pudimos,
en una onda secreta
de embriaguez, deslizarnos,
valsando un vals sin fin, por el planeta…

Y pensar que pudimos,
al rendir la jornada,
desde la sosegada
sombra de tu portal en un una suave
conjunción de existencias,
ver las cintilaciones del zodiaco
sombra de
nuestras conciencias…

Poema:
Sin duda, Ramón López Velarde; el autor, nos muestra la decepción en una expresión de resignación. Nos hace percibir su tristeza y desasosiego mientras vamos penetrando cada una de las líneas del poema.

MADRIGAL
Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué, si me miráis airados?

Si cuanto más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.

¡Ay tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al menos.

El autor; Gutierre de Cetina, nos habla de la dulzura de los ojos, ésa que nunca se pierde ni en los peores momentos ni miradas. La piedad es una virtud mencionada y vista con buenos ojos, pues mientras mientras más piedad exista en os ojos, más hermosos serán.


YO NO SOY

Yo no soy demasiado sabio para negarte,
Señor; encuentro lógica tu existencia divina;
me basta con abrir los ojos para hallarte;
la creación entera me convida a adorarte,
y te adoro en la rosa y te adoro en la espina.

¿Qué son nuestras angustias para querer por
argüirte de cruel? ¿Sabemos por ventura
si tú con nuestras lágrimas fabricas las estrellas,
si los seres más altos, si las cosas más bellas
se amasan con el noble barro de la amargura?

Esperemos, suframos, no lancemos jamás
a lo Invisible nuestra negación como un reto.
Pobre criatura triste, ¡ya verás, ya verás!
La Muerte se aproxima… ¡De sus labios oirás
el celeste secreto!

Poema: 
Nos menciona las creaciones de Dios, es, en cierto modo, una invitación a los lectores a apreciar las hermosas cosas que nos brinda la vida, y el ser supremo: Dios.
Se mencione humilde, respetuoso y con la admiración en las palabras escritas en cada línea. 


Hernández, J. (1995). Poemas clásicos para jóvenes. México: Selector.

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