Libro:
En él hallamos -en su mayoría- odas, la traducción de Octavio Paz nos es muy útil para interpretar las líneas originales de Williams. Cuyas piezas poéticas aluden a personas, animales, y hasta paisajes.
GORRIÓN
Este gorrión
que se ha posado en mi ventana,
más que un ser natural
es una verdad poética.
Todo lo atesta:
su voz,
sus movimientos,
sus costumbres, ...
... al cabo
fue el poema
de su existencia:
un cepillo de plumas
aplastado en el pavimento,
las alas simétricamente
desplegadas, como en vuelo,
deshecha la cabeza,
el negro escudo de armas del pecho
indescifrable:
la efigie de un gorrión,
ya sólo seca oblea,
dejada ahí para decir
sin ofensa,
hermosamente:
Ése fui yo,
un gorrión.
Hice lo que pude,
adiós.
Poema:
Nos pinta al gorrión en los mejores y más majestuosos momentos de su vida. Esa ave diciendo con entereza lo valioso y grandioso que ha sido. Es, en cierta forma, un ejemplo para describirnos a nosotros mismos con las mejores palabras y cumplidos.
Williams, W. (2008). Veinte poemas. México: Ediciones Era.
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